La pandemia de COVID-19 cambió la vida de millones de personas y será necesario sanar poco a poco lo que ha implicado en nuestras historias personales y colectivas. Es momento de cuidar nuestro cuerpo, pero también nuestras emociones. Aquí podrás encontrar información y herramientas para que cuides de tu salud

Me cuido para cuidarte a ti.

Si estás sintiendo miedo, estrés y ansiedad, es normal que esto afecte tu convivencia con otras personas, intenta realizar ejercicios de respiración abdominal siguiendo estas instrucciones:

  • Siéntate o acuéstate poniendo una mano sobre tu abdomen, justo debajo de las costillas.
  • Inhala aire por la nariz lentamente, llévalo lo más abajo posible, de forma que sientas tu abdomen elevarse, mientras tu pecho solo se mueve levemente.
  • Sostén el aire un momento antes de exhalar.
  • Exhala lentamente TODO el aire, dejando que tus brazos y piernas se sientan relajados.
  • Concéntrate en tu respiración, en cómo el aire entra y sale de tu sistema.
  • Se recomienda hacer entre 5 y 10 repeticiones para bajar los sentimientos de preocupación.

Las preocupaciones consecuencia de conflictos personal o laborales pueden convertirse en trastornos de sueño


¿Sábes qué es el insomnio?

El insomnio es un problemas persistentes para dormir o permanecer dormido, o la falta de descanso durante la noche.

 

  • Dificultad para conciliar el sueño a la noche
  • Despertarse durante la noche o muy temprano
  • No sentirse bien descansado después del sueño nocturno
  • Cansancio o somnolencia diurnos


Consecuencias:  

  • Irritabilidad, depresión o ansiedad
  • Dificultad para prestar atención, concentrarse en las tareas o recordar
  • Aumento de los errores o los accidentes
  • Preocupaciones constantes respecto del sueño

¿Cómo prevenir?

Sigue estos consejos para tener un sueño óptimo, esencial para nuestra salud. 

  1. Sigue un horario para acostarte y despertarte, incluyendo los fines de semana y evita o limita las siestas.
  2. Practica alguna actividad física, durante el día.
  3. Revisa lo que consumes como cafeína, alcohol, nicotina o medicamentos y evítalo o limitarlo, ya que quizá eso esté contribuyendo al insomnio.
  4. Evita las comidas y bebidas abundantes antes de acostarte.
  5. Haz que tu dormitorio sea un lugar cómodo y crea un ritual que te relaje antes de dormir, como un baño tibio, leer o escuchar música suave.

Dormir de 6 a 8 horas diarias sin interrupciones beneficia tu salud:

  • Te mantendrás en un mejor estado de ánimo durante el día.
  • Estar descansado te permite pensar claramente y reaccionar rápido
  • Ayudará  a prevenir la hipertensión y problemas cardiovasculares
  • Será más fácil mantener un peso adecuado